Antes de que os hagáis una idea equivocada de lo que voy a decir, por el título de la entrada, Fringe es una serie que me ha encantado desde el capitulo cuatro. Y no es una forma de hablar metafórica. Tuvieron que pasar hasta 4 capítulos para que le viera algo interesante a esta fantástica - nunca mejor dicho- serie.
Si mezclamos unos personajes bastante disfuncionales de por sí, física cuántica bien estructurada, medicina extrema, conocimientos sobre materia y antimateria, conspiraciones gubernamentales, personajes interdimensionales, saltos entre dimensiones y lo ponemos a fuego lento con una trama pautada pero imparable obtendremos una de las series más sólidas de los últimos tiempos. Cierto es que hay que entrar bastante en lo que llamamos suspensión de realidad:
Esto es cuando los espectadores aceptamos limitaciones en la historia que se nos presenta, sacrificando realismo y, en ocasiones, lógica y credibilidad, por mor de la diversión.
Volviendo a Fringe y sin entrar en detalles que puedan estropear el factor sorpresa a aquellos que aún no la han visto, os puedo contar que hemos pasado por todo tipos de aventuras, saltos en el tiempo, en el espacio, hemos rozado y en ocasiones atravesado expedientes X, por no hablar de las tramas personales de los propios personajes que más de una vez nos han dejado sin aire. Y bien, ahora volviendo al título de entrada, añadir que eso de "piensa mal y acertarás" es algo que en Fringe suele funcionar. En este ultimo capitulo de la última temporada ha ocurrido algo muy poco esperable. Nos asalta la pena pero al mismo tiempo y sin tener ni idea de como lo harán sabemos -confiamos- en que lo arreglarán.
Haremos una mención destacada sobre la serie a los dos actores masculinos principales Walter Bishop (John Noble) y Peter Bishop (Joshua Jackson) que desempeñan unos papeles excepcionales en la serie. No podria dejar de comentar las apariciones de William Bell (Leonard Nimoy) que le dan a esta serie un extra de credulidad. Os dejo el trailer de la Final Season que no es spoiler para nada pero que quizás os anime a poneros al día.
Y como suelo acabar diciendo al acabar de ver cada capítulo: Pobre Peter....
Creo que la serie no habría sido igual sin esos tres actores. Tanto John Noble cómo Joshua Jackson le dan a sus personajes la dosis justa de misterio... humanidad... y locura necesarios para convertirlos en 2 personajes carismáticos. Leonard Nimoy... bueno... a estas alturas... no hace falta decir mi debilidad hacia Leonard! Que ganitas de ver la quinta!
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