Así que en recientes entradas Twin se ha subido al carro de los datos, las cifras y los años... Me interesa. Sabéis que defiendo fervientemente que los datos no son un ejercicio de enciclopedismo sino que ayudan a contextualizar estas nuestras humildes opiniones al respecto de cualquier tema...
Y como veo que últimamente nos estamos poniendo algo trascendentales en nuestros visionados apocalípticos o de terrores ominosos, voy a echar un vistazo a las series que unifican musica y ficción y veremos si las terribles acusaciones que lanzó mi compañero (series que solo pretenden vender música, ¡dónde vamos a parar!) son ciertas.
Cada vez que en la televisión se hace popular una serie musical parece que se trate de la mayor novedad de la historia, pero la novedad, si existe, se limita al enfoque, no al género en sí, ya que hay series con protagonistas cantantes desde el principio de los tiempos. Otra cosa es que, debido a que la cultura popular americana no siempre ha sido pareja con la nuestra, cosas como
The Monkees (1966-1968) o
Donnie and Marie (protagoziada por los hermanos Don y Marie Osbond) (1976-79) no quedan en el imaginario colectivo español como otras series de la época. En la historia de la TV ha habido
decenas de series musicales pero muy pocas han calado profundamente.
Por supuesto el primer referente es
Fama (1982-1987), basada en la película del mismo nombre y que fue la primera que conjuntó con exito las tramas habituales de una serie melodramática con la utilización habitual de la música. Sin contar con las técnicas habituales (y principal crítica de sus detractores) del musical, no se trataba de que los personajes se pusieran a manifestar sus inquietudes por combustión lírica espontánea, sino que el contexto lo requeria. Al ubicarse en la Academia de Artes Dramáticas de Nueva York (NYADA), era básico que los personajes realizaran
actuaciones o ensayos, pues era parte de su misma esencia, pero el meollo de la serie giraba alrededor de las vicisitudes escolares, amores, inseguridades y demas procesos de maduración personal de los protagonistas.
Posteriormente no hemos tenido grandes hitos, hasta que llegó a España la versión patria de la premisa de Fama,
Un Paso Adelante, que nos recordó que jovenes atractivos y música generan ineludiblemente movimiento de fans y permitió el auge y caida del grupo protagonista, "Upa Dance" como un artista musical más, con sus
discos y conciertos. Mucho menos exito tuvo
Paco y Veva, que quiso aprovechar el tirón de
El Otro Lado de la Cama e intercarlar (a menudo muy torpemente)
exitos del pop español en las tramas y que no cuajó por mucho Hugo Silva que saliera...
Después de eso solo hemos podido corroborar que la televisión musical está hecha para generar artistas con exposición masiva, y Disney Channel tras el éxito de la TV Movie
High School Musical lanzó series como
Hannah Montana o Camp Rock entre otras que nos han proporcionado a artistas como Myley Cyrus, Demi Lovato, Selena Gomez o los Jonas Brothers, cuyo valor artístico está sujeto a la opinión de cada uno.
Volviendo al concepto original de
Fama , es con el que se inició la actual
Glee, que consiguío un considerable éxito, si bien su estrella ha decaido bastante. Basada en un grupo marginados que forman un grupo coral en el insitituo y que luchan por una plaza en las competiciones escolares nacionales, la serie, de la mano de, sí, nuestro bien odiado Ryan Murphy, ha creado un grupo de personajes más o menos tópicos y más o menos pintorescos para combinar situaciones de comedia del absurdo con, una vez mas, los dramas de la adolescencia y por supuesto sus
ensayos,
competiciones o
actuaciones oficiales. Los temas elegidos son versiones de canciones conocidas, algúna que otra composición original, y los populares "mash-ups" de dos o más temas a menudo muy dispares. Aqui es donde entra el nuevo marketing discográfico y es contar con las tiendas digitales para lanzar cada semana, como un elemento periódico de fidelización más, las canciones de cada capítulo a través de iTunes. Si le sumamos las ventas en formato fisico y las giras de los protagonistas, tenemos un nuevo giro en el consumo.
Y acabamos con las series músicales más actuales que han adoptado este factor de publicacion de nuevos temas, si bien han querido buscar otro tipo de audiencia. La trama de
Smash gira alrededor de una compañia que está preparando un musical sobre la vida de Marilyn Monroe y cuenta con bazas como la fantástica Anjelica Houston y temas más adultos ya sean
originales o versiones.
La otra, y ya os he confesado que la estoy disfrutando, es
Nashville, que en realidad es un drama de personajes de toda la vida (no tan lejos de cosas como
Revenge o
Melrose Place , pero como ésta se centra en el negocio de la música country y en las idas y venidas de artistas consagrados, incipientes, exitosos o fracasados, permite introducir varias canciones originales, cuya
interpretación es orgánica al argumento y que permite sacar a la venta más temas en iTunes y hacer cash que complemente los ingresos habituales. Sigue una estructura más tradicional y el ambiente Texas Glam es algo que me da muy buen rollo, aunque no las tengo todas conmigo de que llegue a tener éxito aquí...
En cualquier caso volveremos a estas series que están en antena para ver cómo evolucionan... De momento, como decía antes las hemos contextualizado, luego ya pincharemos donde hay que pinchar
Peaks